




Mecha nació con una consigna: que la marca se sintiera como el segundo antes de que algo explote. De ahí salen la estrella que rompe la C del logo y el lema "Si hay chispa, puede explotar".
Un sistema de estallidos, rayos y colores flúor que funciona igual en una remera, un sticker en la calle, una persiana pintada o un feed de Instagram.